Discurso del Secretario de Salud, José Ángel Córdova Villalobos, al inaugurar el XXX Congreso Nacional de Pediatría, en el Wold Trade Center de la ciudad de México

 

Muchas gracias,

Muy buenos días a todas y a todos,

Doctora Patricia Escalante Galindo, presidenta de la Asociación Mexicana de Pediatría, muchas gracias por invitarme a su evento;

Doctor Luis Carbajal Rodríguez, coordinador general de este evento;

Niña Carolina Aranda, felicidades, tendremos muy en cuenta todos los mensajes que has difundido y creo que es importantísimo escuchar a niños cada vez más desarrollados, cada vez más conscientes y cada vez más exigentes y qué bueno, con sus gobiernos;

Distinguidas personalidades que nos acompañan,

Queridos directores de los institutos, el Hospital Infantil,

Señor doctor Héctor Fernández Varela, nuestro reconocimiento, ex Comisionado Nacional de la CONAMED;

Señoras y señores,

Amigos todos:

México ha contado invariablemente con el apoyo y la participación de importantes grupos pediátricos, con lo que hemos podido construir una base sólida en la materia en beneficio de la niñez mexicana.

El día de hoy la Asociación le otorga un amplio reconocimiento a un médico pediatra que se ha distinguido por su incansable labor a favor de los niños y que tuvo la oportunidad de dirigir de una manera exitosa y destacada el Hospital Infantil de México.

Muchos proyectos dan cuenta de su incansable labor, la cual contó en su gestión, con el apoyo de reconocidas personalidades y empresarios mexicanos, los que han sido donantes y aportantes para el logro de innumerables acciones en favor del propio Hospital y el día de hoy se le reconoce su trayectoria profesional.

Hechos que el cuerpo directivo de esta importante Asociación han valorado para que se le confiera un reconocimiento. La Secretaría de Salud federal recoge con gran agrado y satisfacción este acto, toda vez que el doctor Romeo Rodríguez forma parte del actual grupo directivo y sigue trabajando intensamente por la salud de todos los mexicanos.

Es por ello que me da mucho gusto el poder compartir con todos ustedes y les agradezco nuevamente la invitación que me hicieron para estar con ustedes el día de hoy.

Quiero aprovechar unos minutos para comentar algunos hechos que son relevantes. Los pediatras se han caracterizado particularmente por una vocación muy clara hacia la prevención. En sintonía con esa cualidad, deseo manifestar a todos ustedes que este sexenio será el sexenio de la prevención y la promoción, porque el Presidente Calderón así lo ha señalado y porque estamos convencidos de ello.

En su convocatoria que hiciera a la Nación, relativa a la Alianza por un México Sano, el Presidente de todos los mexicanos, licenciado Felipe Calderón, el pasado 30 de abril, señaló muy claramente que la promoción y la prevención deberán ser una prioridad y que en ella los niños son primero.

Por todo ello, los exhorto a redoblar los esfuerzos y a continuar apoyando las acciones y políticas de gobierno. Es de todos conocido que nuestro país cuenta con uno de los esquemas de vacunación más exitosos y más completos del mundo, admirado por propios y extraños.

Pero debemos señalar que al incluir nuevas vacunas con tecnología más sofisticada, los esquemas de vacunación son cada día más costosos, de 11 biológicos que se aplicaban hace dos años, cuyo costo era de aproximadamente 20 dólares por persona, ahora estamos aplicando 13 biológicos y su costo se eleva a cerca de 200 dólares por persona.

Sin embargo, en vacunación hay que hacer todos los esfuerzos en beneficio de todos los mexicanos y aun con limitaciones se ha venido introduciendo nuevas vacunas para proteger particularmente a los niños más vulnerables que habitan en las zonas más marginadas de las localidades con menor índice de desarrollo, siendo en su mayoría población indígena.

Estos grupos fueron los primeros en recibir la vacuna del neumococo conjugada 7-valente para la población infantil, a un costo por esquema de tres dosis de 150 dólares por persona. Me es muy grato anunciar, además, que en este contexto durante el primer año de nuestra administración hemos extendido la vacunación contra el rotavirus de manera universal para todos los niños de dos a cuatro meses.

Esta vacuna se está aplicando en el transcurso de este año y serán cerca de dos millones 350 mil dosis que nos permitirán evitar entre 800 y mil muertes anuales por esta enfermedad, además de lo que representa el sufrimiento para las familias y para los pequeñitos el estar hospitalizados por este tipo de enfermedades.

Si bien es cierto que las tendencias demográficas registradas en la propia transición que estamos viviendo en el país nos ha conducido a reconocer un envejecimiento acelerado de la población, y que durante los siguientes 20 años se incorporarán al grupo de población económicamente activa una gran cantidad de jóvenes sin una adecuada cultura para la salud, es por ello que hemos estado insistiendo en estas fortalezas en educación que les permitan a los jóvenes tomar decisiones informadas y conscientes respecto a su vida, respecto a las funciones de prevención.

Resulta muy importante poder influir de manera emergente y decisiva.

Adicionalmente, este entorno se complica más aún, ya que el grupo de los adolescentes mantiene una tendencia clara a la adopción de estilos de vida poco saludables y patrones de comportamiento que los predisponen a las adicciones, al alcoholismo, al tabaquismo y además al sobrepeso y a la obesidad, consecuencia de una limitada actividad física y un exceso en la ingesta calórica por una alimentación particular que ahora tenemos los mexicanos.

Ante este escenario, sociedad y gobierno requerimos actuar, tenemos una oportunidad inmejorable para trabajar con una visión de largo plazo para que las nuevas generaciones de mexicanos estén libres de estos factores de riesgo.

El Gobierno de la República, a través de la Secretaría de Salud como cabeza de sector, tiene la obligación de definir bajo un objetivo estratégico acciones orientadas a proteger la salud de los niños y las mujeres, con el fin de contribuir a la construcción de una sociedad justa, sana y desarrollada, y así cumplir con el precepto de nuestra Constitución de los Estados Unidos Mexicanos, que en su Artículo 4º versa en que todo individuo tiene derecho a la protección de la salud.

Por ello, a partir del primero de diciembre de 2006 inició la operación del Seguro Médico para una Nueva Generación, en el cual todos los recién nacidos que no estén inscritos a algún esquema de seguridad social tienen la garantía de contar con una cobertura universal de servicios de salud.

Todos los padecimientos que puedan afectar a cualquier recién nacido a partir del primero de diciembre de 2006 están cubiertos ahora con este Seguro Médico para una Nueva Generación. Se trata entonces de una atención médica universal integral que los proteja de los principales padecimientos que se presentan desde su nacimiento.

Estas intervenciones focalizadas están incluidas en el Catálogo Universal de Servicios Esenciales de Salud ampliado y las intervenciones de alta especialidad que serán financiadas a través de un fondo especial que se incluye en el Seguro Popular y las estrategias financieras y las aportaciones y lo que los señores legisladores establecieron para este Seguro Médico para una Nueva Generación para el año de 2007.

Este programa parte del diagnóstico de las condiciones de salud de ese grupo vulnerable de la población y considera, entre otros, los siguientes hechos relevantes que también permiten justificar este importante programa.

Si revisamos las cifras disponibles del año de 2005, se registraron 22 mil 994 defunciones neonatales, es decir, el 62% de la mortalidad infantil, algunas de ellas potencialmente evitables, por lo que se necesita reforzar las acciones que nos permitan disminuir los riesgos asociados a la muerte neonatal y a las afecciones originadas en el periodo perinatal, no sólo por su alto índice de mortalidad, sino por su importancia en la salud pública.

Otro hecho importante es el bajo peso al nacer y su relación en la mortalidad en los primeros 28 días de vida. En México por lo menos el 8% de los niños nacen con bajo peso, entre el 45% y el 55% de todas las muertes neonatales ocurren en niños y niñas de bajo peso. Además, tenemos que considerar muchos otros factores que inciden de manera importante en la mortalidad.

Así, tenemos los factores socioeconómicos, los factores maternos previos y durante el embarazo, además de que en ocasiones prevalece el control prenatal inadecuado, y esto lo hemos observado también porque no hemos logrado disminuir suficientemente la mortalidad materna.

Considero que los resultados que se obtengan de la correcta instrumentación del Seguro Médico para una Nueva Generación, y de esto quiero agradecer la decidida participación que nos han ofrecido y que están realizando la Asociación Mexicana de Pediatría, nos va a ayudar a responder las expectativas planteadas por México en las Metas del Milenio, en el Programa de las Naciones Unidas, que señala en la meta cinco: reducir dos terceras partes de la mortalidad de los niños menores de cinco años entre 1990 y 2015.

Para ello, México deberá reducir al 2015 esta mortalidad al menos en un tercio y esperamos que en 2012 tengamos ya menos de 18 muertes de menores de cinco años. No es fácil la tarea, debemos mejorar los registros de los nacimientos en el país, mejorar la condición y la coordinación de todas las instituciones, de todos los sectores, obtener el apoyo de los profesionales de la salud, como son los profesionales de la Asociación Mexicana de Pediatría y, sobre todo, en particular de todos los médicos en México.

Estoy seguro que todos ustedes comprenden muy bien el gran reto que como país estamos asumiendo, queremos una nueva generación fuerte, sana, queremos una nueva generación ganadora, con todas las perspectivas de desarrollo en educación y en la expectativa de trabajo.

Este es el México que todos queremos para las nuevas generaciones y estoy seguro de que juntos lo vamos a lograr, muchas gracias.

Muchas gracias y muchas felicidades.