FORO PEDIATRICO

Tomo 2 No 6 Abril - Junio 2001

|La Asociación Informa |  El Consentimiento Informado en Adolescentes ¿ Son capaces de Decidir? | Los derechos del niño con enfermedad Terminal | Presentación del libro "El Niño Sano" Mensaje del Presidente de la Sociedad Mexicana de Pediatría, A.C. |

   

 

La Asociación Informa

DR. ALFONSO COPTO GARCÍA

Secretario de la asociación Mexicana de Pediatría, A.C.

 

 

De acuerdo a lo establecido en nuestro programa de trabajo, el 27 de marzo del 2001, en las instalaciones del Hotel four Seasons, se llevó a cabo la entrega del XII  PREMIO Wyeth A la mejor Tesis en Pediatría, siendo seleccionada por nuestro jurado Experiencia en Histiocitosis de células langerhans en niños mexicanos en una institución de 3er. Nivel a lo largo de 30 años, a cargo de las doctoras Martha M. Zapata Torres y Claudia A. Avent Beaz y como tutor el Dr. Carlos Leal y Leal, quienes realizaron una presentación breve del trabajo. La ceremonia lució espléndida bajo la coordinación de la Dra. Patricia Escalante Galindo y contó con la presencia de personalidades importantes de la pediatría nacional y de la empresa patrocinadora del mismo. Por parte de AMP nuestro presidente, Dr. José N. Reynés Manssur, destacó la importancia de estimular la excelencia académica y exhortó a los residentes de pediatría del país para que participen en este premio y superen lo hasta hoy logrado. Por parte de laboratorios Wyeth, el Lic. Tomás Bordonaba felicitó a los ganadores e hizo entrega del premio que tradicionalmente otorga, reiterando su compromiso de mantenerlo durante muchos años mas. ¡Enhorabuena!

 

Se llevó a cabo la presentación del libro Prácticas modernas en alimentación infantil en las ciudades de Guadalajara y Monterrey, editado por la empresa Gerber, y con la participación muy activa de los doctores José N. Reynés Manzur y el Dr. Herbert López González. Cabe señalar que en dicho libro se publican artículos muy interesantes con respecto a la alimentación y nutrición infantil, que lo mantienen a la vanguardia de los conocimientos actuales y lo hacen ser de gran valor en sí mismo.

 

Realmente vale la pena leerlo y tenerlo a la mano como consulta permanente. 

 

El III Congreso Iterasma Capítulo México y Centroamérica se llevó a cabo los días 4 al 7 de abril del 2001 en Guadalajara, Jalisco, actividad en la que por supuesto también colaboró la Asociación Mexicana de Pediatría de manera muy importante a través de conferencias de miembros de la mesa directiva que para tal efecto se les invitó. Respecto al XXVIII Congreso nacional de Pediatría para el año 2002, el comité organizador ha tenido dos reuniones de trabajo durante los meses de marzo y abril 2001. El programa científico lleva más del 70% de avance gracias al esfuerzo y dedicación de los integrantes del mismo, por lo que es necesario insistir en la inscripción anticipada con objeto de asegurar un lugar, ya que el cupo será limitado a solo 3 mil asistentes. 

  

Mayo fue de intenso trabajo, ya que se tuvieron dos actividades importantes: la participación en la 2ª. Reunión de Actualización en Pediatría y 1er. Congreso de Antimicrobianos y Vacunas en el puerto de Acapulco Gro. Durante los días 16 al 19, y la organización del Primer consejo de Inmunizaciones en Situaciones Especiales y Nuevas Vacunas efectuado en el Hotel Monte Taxco del 24 al 27; dicho evento contó con la participación de más de 25 médicos pediatras expertos en el área de neonatología, infectología, alergología, inmunología, medicina interna y resulto de una alta calidad académica. La coordinación general del evento estuvo a cargo del Dr. Marte Hernández Porras y la cuidadosa supervisión del Dr. José N. Reynés, así como el patrocinio de las empresas MSD, Glaxo SK, Wyeth y Aventis. Las conclusiones de dicha reunión serán difundidas principalmente a través del Foro Pediátrico, y reimpresiones que las propias empresas patrocinadoras les harán llegar a todos ustedes, además de consultarlas en nuestra página web www.medinet.net.mx en un pazo breve.

  

 

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El Consentimiento Informado en Adolescentes ¿ Son capaces de Decidir?

DR. ARMANDO GARUÑO ESPINOZA

Jefe del Departamento de Educación Continua del Instituto Nacional de Pediatría

 

CONSENTIR ES UN CONCEPTO NUEVO DE LA Ética Médica moderna que se ha convertido en soporte fundamental de nuestro quehacer cotidiano, y que exige de toda persona dedicada al cuidado de los niños entender claramente sus aspectos éticos y legales. El consentimiento informado puede ser interpretado como la conformidad y autorización de un paciente para que se le efectúe un determinado procedimiento de diagnóstico y/o tratamiento acorde a los preceptos de las ciencias médicas. Esta noción subyace en la libertad moral o autonomía, sinónimos de dignidad, cimiento de una convivencia social basada en la tolerancia y el respeto.

 

La autonomía se enlaza con la capacidad de autogobernarse, pensar y sentir, de emitir juicios sobre lo que consideran bueno.  Para locke, el hombre es libre, igual por naturaleza y en este sentido, ninguno tiene poder sobre otro, y que ademas cuenta con el derecho negativo para que otros no intervengan en sus asuntos. Para John Stuart Mill, la única restricción a la libertad es el daño a los demás; nuestra libertad termina donde empieza la libertad del otro. Este concepto ha sido trascendental, e incluso utilizado en tribunales norteamericanos, para dirimir conflictos morales relacionados con la autonomía.

 

Cada vez adquiere mayor interés la cuestión sobre la capacidad de los adolescentes para entender las consecuencias de sus decisiones, y si serán capaces de aceptar o negarse a tratamientos médicos. Esta polémica ha cobrado vida en los últimos 20 años, ya que en muchos países hay una tendencia creciente a considerar la capacidad del menor para decidir.

 

Hace 50 años la medicina se caracterizaba por ser poco intervensionista; era una profesión de gran aprecio social, con una relación paternalista y de plena confianza. El médico decidía lo que más convenía a su paciente y éste aceptaba, daba su consentimiento en forma inmediata y tácita, confiaba en el buen juicio del doctor, en su calidad moral y muchas veces en la amistad, así, la beneficencia se mantenía en el lugar más significativo. Cuando los pacientes debían hospitalizarse signaban un discreto documento en el que autorizaban el procedimiento que fuese necesario para el diagnóstico y tratamiento. El consentimiento era sólo un trámite, y pocas diferencias surgían, ya que la relación médico-paciente era sólida, empática, respetuosa. Enfermos y doctores cumplían cada cual su papel y les permitía caminar juntos por la misma senda como un vínculo, con muchos matices que ambos protagonistas hoy extrañan.

 

Con el transcurrir del tiempo esta típica relación de beneficencia sufrió importantes cambios, entre los que figuran los siguientes:

a. la práctica médica se hizo más intervensionista, marcada por un imparable avance de la ciencia y la tecnología, loa riesgos se hicieron mayores y hubo necesidad deque el médico informara más y solicitará el consentimiento;

b. el paternalismo fue cuestionado cuando los pacientes consideraron que las preferencias, valores y estilo de vida de los galenos podrían influir para que interpretaran de manera muy diferente a ellos todos los hechos relacionados con su salud y enfermedad. De esta forma, la sociedad luchó por vindicar la libertad de elección del enfermo, poniendo de relieve el principio de la libertad moral, basado en que todo ser humano es autónomo y ha de ser tratado con respeto y tolerancia. Los derechos de los pacientes, ideal de las grandes revoluciones democráticas, fueron reconocidos; 

 

c. probablemente el mayor acontecimiento fue la desconfianza paulatina d los enfermos en una práctica, médica permisiva, burocrática, fría, muchas veces comercial, avatares creadores frecuentes de un escenario deshumanizado. A esta circunstancia, que por fortuna no es general, se agregaron los conocimientos que se tuvieron de investigaciones que atropellaron la dignidad de las personas en estudio. Los casos de Alemania nazi, el de la sífilis de los negros de Tuskegee, el de los niños con retraso mental de la escuela de Willobrock y diversos del proyecto Manhattan, son capítulos tristes de la historia de la investigación en humanos;

d. la insatisfacción de los usuarios por la calidad de los servicios y la creciente lista de demandas legales son el capitulo más reciente relacionado con el consentimiento.

 

El año de 1947 significó un parteaguas naciendo la doctrina del consentimiento informado o bajo información, basado en las prerrogativas que tienen los pacientes para decidir lo que más convenga a sus intereses relacionados con su salud y su vida. Este principio fundamental es aceptado como ley en México, tanto para la atención médica como para investigación.

Esta ley es la Ley General de Salud. 

 

Para otorgar el consentimiento es necesario que se cumplan varios requisitos:

 

a. competencia, legalmente sólo la tienen los adultos. Por supuesto que estaría sujeto a discusión;

b. información clara, alejada de los tecnicismos habituales de lenguaje médico;

c. comprensión de la información: y

d. libertad para elegir sin coacción ni intimidaciones.

 

Seguramente muchos adolescentes podrían cumplir cabalmente con estos elementos, pero debe precisarse que con relación a los niños, los únicos autorizados legalmente para consentir son los padres o tutores.

Para Rousseau, los niños son los únicos sujetos sanos por antonomasia, pero otros pensadores comparten el principio aristotélico de que los infantes están en un constante proceso de maduración, llenos de parcialidad, favoritismos, arrojo y faltos de prudencia; esta última considerada por el mismo Aristóteles como la Mayor virtud ética, virtud que permite a las personas dirigirse hacía una vida feliz. Piaget considera que la edad en que los niños identifican con el principio de equidad es a los 10 años y con los principios éticos universales y los derechos individuales a los 14-15 años, moralidad que conservan inalterada hasta los 25 años, edad en que puede crecer nuevamente en muchas personas.

En las dos últimas décadas la doctrina del “menor maduro” ha venido ganando terreno en muchos países y promulga que muchos adolescentes son capaces de tomar decisiones sobre su cuerpo y su vida en forma racional y prudente, y admite que la edad no es el menor indicador de la capacidad mental. Los Pediatras y enfermeras pediatras, que son en general muy buenos conocedores de niños, señalan que la madurez cognoscitiva y sicológica ocurre en diferentes edades y frecuentemente después de los 13 años. El padecer que compaña a los niños con enfermedades crónicas graves e incluso mortales, les proporciona un alto índice de madurez, valentía, serenidad, carácter y muchas veces enfrentan las crisis en mejor forma que sus padres.

El estado hasta ahora ha confiado a los padres la responsabilidad civil y legal de los hijos. Los padres están obligados a luchar por ellos bajo el principio del mayor beneficio. Esta salvaguarda se ejerce con la Patria Potestad a la que los hijos deben disciplinarse. En algunas ocasiones, cuando entran en juego la salud, el bienestar o la vida del niño, el mayor beneficio significa luchar por estos bienes aun cuando se contraríe la voluntad del pequeño; así entonces, la beneficencia es superior a la autonomía del niño. Otras veces, los padres pueden malinterpretar estos principios y cometer actos abusivos en perjuicio del infante; algunos ejemplos son maltrato, rechazo de cirugía curativa o de otras terapias por creencias religiosas, exigencia de tratamientos fútiles para niños terminales, entre otros. Estos actos son considerados de maleficencia, que el Estado no debe permitir, y los jueces, como representantes del mismo  estado, tienen la facultad de suspender la patria potestad. El estado tiene la obligación de evitar que los padres rebasen los límites de su autonomía y que perjudiquen al niño, sea por decisiones irracionales, porque no comprenden la información, por estrés, angustia o el choque emocional que sigue a las noticias traumáticas.

 

Los Pediatras pueden jugar un importante papen en este embrollo, pues son figuras muy cercanas al niño y es probable que ninguna otra persona esté tan capacitada como ellos para emitir juicios de valor cuando la salud o la vida están en juego. Pero no tienen derecho a decidir por los niños, y no reclaman para sí esta prerrogativa; ellos están decididos a continuar su labor de salvaguarda, de brindar cuidados, conocimientos y su mejor conducta, que puedan ayudar a padres e hijos a tomar las mejores decisiones.

 

A pesar de que los niños legalmente sólo pueden asentir y no consentir, lo que no debe suceder es pasar por alto su opinión y ocultarles información, sea por los padres o médicos. Los adultos debemos irlos involucrando en la toma de decisiones. Hoy los adolescentes desean participar más en los asuntos que les conciernen y mucho más si se relacionan con su salud y su vida. En Holanda, los mayores de 16 años pueden consentir en puntos tan delicados como lo relacionado a la enfermedad terminal y el suicidio asistido; en México, en el estado de Guanajuato son sujetos de responsabilidad penal a los 16 años. Hay muchos capítulos por escribir en torno a la autonomía y consentimiento de los adolescentes, y otros más relacionados no sólo con la capacidad de decidir, sino de las “buenas decisiones”, aspecto principal dl ejercicio de la libertad, pero que rebasa los límites de este breve ensayo.

 

Bibliografía

1. Veatch MR abandoning informed consent.

     Hastings Center Report 1995; 25:5   

2. Shield HPJ. El consentimiento del niño a su tratamiento. BMJ ed. Mexicana 1994; 2:150.

3. Gracia GD Bioética y pediatría. Rev. Esp Pediatr 1997; 53:99

4. Pellegrino Ed. La relación entre la autonomía y la integridad en la Ética Médica. Bol. Of Sanit Panam 1990; 108:370.

5. Mill SJ. Editor. Sobre la libertad 1º Ed. Ed. Alianza Editorial, Madrid 2000.

6. González J. Ética Rev. CONAME 1999; 4:11.

7. Graus A, Cabal cha. La Bioética 1ª Ed, Ed Tercer Milenio. CONACULTA. México,  

    1999:pp., 12-15.

8. Rodríguez NA Martinón MJ. Aspectos prácticos del consentimiento informado en   

    Pediatría. Rev. Esp Pediatr 1995; 51:399.

9. Barrio MJM. La bioética entre la resolución de conflictos y la relación de ayuda        Cuadernos de Bioética 2000; XI:291.

10. Rodríguez NJC, Gómez GE, Fernández CN. El consentimiento informado. Aplicación en la práctica clínica. Cuadernos de Bioética 2000; XI; 402.

 

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Los derechos del niño con enfermedad Terminal

LISBETH QUEZADA TRISTÁN

Fundación Pro Unidad de Cuidado Paliativo (San José, Costa Rica)

 

TENGO DERECHO A SER CONSIDERADO UNA persona con derechos propios y no una propiedad de mis padres, los doctores o la sociedad.

Tengo derecho a morir en casa y no en un hospital, si así lo quiero

Tengo derecho a llorar

Tengo derecho a sentir y expresar mis miedos.

Tengo derecho a no estar solo

Tengo derecho a recibir ayuda junto con mis padres, para afrontar mi muerte

Tengo derecho a crear fantasías

Tengo derecho a sentir enojo y frustración por mi enfermedad

Tengo derecho a jugar porque, aunque esté muriendo, sigo siendo un niño

Tengo derecho a no sufrir dolor cuando se llevan a cabo procesos de diagnóstico o tratamiento

Tengo derecho a comportarme como un adolescente

Tengo derecho a no aceptar tratamiento cuando no hay cura para mi enfermedad, peri sí a recibirlos para mejorar mi calidad de vida.

Tengo derecho a que mi dolor sea controlado desde el día de mi nacimiento

Tengo derecho a cuidados paliativos, si así lo deseo

Tengo derecho a saber la verdad sobre el estado en que estoy. Mis preguntas deben ser contestadas con honestidad y verdad.

Tengo derecho a ser sedado en el momento de mi muerte, si así lo elijo

Tengo derecho a que mis necesidades sean satisfechas de manera integral

Tengo derecho a que mis padres entiendan que aunque los quiero mucho, naceré a una nueva vida.

Tengo derecho a una muerte digna, rodeado de mis seres queridos, mis juguetes y mis cosas

 

  

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Presentación del libro

El Niño Sano

DR REMIGIO A. VÉLIZ PINTOS

Presidente  de la Sociedad Mexicana de Pediatría, A.C.

 

Hacía falta una obra que tratara exclusivamente del niño sano

Un nuevo libro de pediatría ha salido a la luz, y amerita un espacio en Foro, debido a que es un libro sui géneris en su esencia. Los autores principales son los doctores Emilio Escobar Picasso, Enrique Espinosa Huerta y Mauro Nono Moreira Ríos. El libro se denomina El niño sano de Editorial Manual Moderno.

  

Hace 70 años, cuando surgió la primera Sociedad de Pediatría, se denominó Sociedad Mexicana de Puericultura, ya que el concepto abarca el ámbito total del niño y consideraban a los pediatras o médicos que cuidaban niños o que realizaban “cultivo del niño”. Fueron primero las maternidades, luego los consultorios de beneficencia, la fundación del departamento de higiene escolar y psicopedagogía, más tarde, el establecimiento de los centros de higiene infantil, de las escuelas hogares, de comité pro infancia, los que marcaron los pasos encaminados a la puericultura. Pero un día el conocimiento de la patología del niño fue tan grande que se separa y se forman las sociedades de ginecología, de eugenesia, y de pediatría, con base a que la puericultura abarca cosas que van mas allá de la competencia del pediatra.

 

Aún recuerdo a mis compañeros residentes cuando estábamos en la aquel entonces “residencia rotatoria”, pero que ya habíamos decidido ser pediatras. La primera idea que surgía en nuestras mentes ansiosas de aprender era la fase “quiero saber todo sobre el niño”. En aquel momento no pensábamos en especialidades ni conocíamos hasta dónde llegaba el estudio de la gran variedad de patologías que pueden lacerar al niño, sino que veíamos al niño como un ser integral en el que había que conocer el todo del si mismo.

 

Sin embargo, el niño sano se circunscribía a crecimiento y desarrollo, más que como un proceso fascinante de creación de tejido especializado, de maduración de órganos y de desarrollo de una persona con su complejidad bioquímica tanto como las sicológicas, y de interacción de niño persona con los adultos personas que le rodeaban, le cuidaban y le permitían, o modificaba ese desarrollo para alcanzar la edad adulta. Era más bien como algo cuantificable, casi matemático, a qué mes sigue con la mirada hasta 90 grados. Recuerdo las preguntas clásicas de nuestros residentes de mayor jerarquía: a qué edad triplica su peso el niño, a qué edad triplica su estatura, etc.; y sin embargo, eran apenas los conocimientos básicos necesarios para abordar de inmediato la patología de los distintos órganos y sistemas en el niño.

 

Cada tratado de pediatría tiene en su haber capítulos específicos para crecimiento y desarrollo, maduración psicomotora y quizá desarrollo psicológico del niño, nutrición infantil que casi se convertía en la clase de “leches” e inmunizaciones, además de atención del recién nacido. 

 

La Perspectiva. No era fácil, ya que hablar de todo lo concerniente al niño sano implica hablar de la humanidad entera en la fase de mayor cambio y de la que depende el derrotero que la misma humanidad deberá tomar en el futuro.

 

Pero además se hacía necesaria la iniciativa de un pediatra que contemplara al niño no sólo desde el punto de vista de su enfermedad sino en forma global, sus aspectos médicos, fisiológicos, sicológicos, familiares, sociales, legales, educativos, psicológicos, éticos, etc.

  

Es así como en una mañana de lunes el Dr. Emilio Escobar se reúne con los doctores Enrique Espinoza Huerta y Mauro Nono Moreira Ríos y con el señor Larios para iniciar la planeación de esta gran empresa.  El Dr. Escobar no sólo tenía esa visión clara de lo que se debía expresar en el libro, sino que con base en su experiencia de mas de 20 años como jefe de enseñanza, había notado los deficientes conocimientos que en estas áreas tenían los residentes de la especialidad de pediatría, quienes en cambio conocían las patologías del niño muy bien, pero a veces sin verlo en forma integral como persona en crecimiento y desarrollo o como individuo en un entorno familiar o social.  El Dr. Escobar, además, se caracteriza por ser un gran humanista con gran capacidad intelectual que le llevó a muchas y muy ambiciosas empresas dentro de la pediatría. Y así emprende y dirige por varios años el diplomado de formación de profesores en pediatría, y la formación del grupo de estudio de la filosofía que culmina en la formación del comité de ética dentro del Hospital General CMN La Raza, forma parte de la mesa directiva de la Sociedad Mexicana de Pediatría, de la AMP y del CMPC.

 

Con amplia cultura en educación, pediatría, filosofía, teología y humanismo, es en sí mismo un idealista, maestro, médico y filósofo, que concibe la enseñanza como la obligación fundamental del hombre que sabe.

Su perfil se une al del Dr. Enrique Espinoza Huerta que ha dedicado también su vida a la enseñanza. Incansable colaborador del Dr. Escobar en la jefatura de enseñanza del HGMC La Raza, se convierte en maestro de investigación, conocimientos que le permiten dirigir el comité de investigación por muchos años; siempre inquieto, se prepara en el curso de formación de profesores en medicina y se convierte en profesor del mismo, desarrollando junto con el Dr. Escobar el diplomado que permitió preparar a una gran Pléyade de médicos dentro de las sulas de enseñanza del Hospital General La Raza del IMSS, miembro también del CMPC, su preparación y experiencia le daban el perfil para iniciar este ambicioso proyecto junto con el Dr. Escobar.

Junto a ellos un pediatra, también del Hospital de la Raza, se les une el Dr. Mauro Nono Moreira Ríos, profesor titular de diversos cursos de pediatría, es colaborador como asesor médico del Dr. Luis Barreto, presidente del Banco Mundial de Vacunas Pasteur Mellieu Connaght de Toronto Canadá. Le caracteriza al Dr. Moreira su metódica organización, perseverancia y dedicación a todo lo que emprende. Es autor o coautor de varios de los capítulos del propio libro.

De ellos depende  el primer índice que permite reunir a aquellos que actuarían como coordinadores de los distintos capítulos. Y con ellos se organizan platicas y se da un seminario sobre el escrito médico por el Sr. Larios a los futuros coautores y así se inicia esta gran aventura.

  

El libro comprende 16 áreas, la primera, el concepto del niño, es un viaje por la historia que analiza la posición del niño en las diferentes etapas u culturas que ha vivido la humanidad e inicia en el México prehispánico con pasajes impresionantes de las ceremonias al nacer el o la niña y a la férrea disciplina que ejercían sobre el niño nuestros antepasados, el calmecac, el teocalli, etc. Después, aborda al niño durante la Colonia, la etapa Independiente y en la época contemporánea. Este enfoque es original, ya que el primero sitúa al niño en el devenir histórico de México y sólo después de ello hace mención a los conceptos de la edad media hasta la Ilustración, aludiendo a los grandes pensadores de aquellas épocas. 

 

La segunda área es sorprendente: la fisiología y el estudio del niño. En este apartado se relatan en forma magistral conceptos complejos de la interacción celular con una didáctica que permite el ascenso desde los conceptos básicos hasta la complejidad de la bioenergética; el calcio y su papel en las interacciones celulares, y después los sistemas reológicos capitulo para leerse con pluma en la mano, los ácidos grasos en las interacciones titulares que obligadamente llevan al eje hipotálamo hipófisis.

El metabolismo del agua y los electrolitos, sintetiza los conocimientos actuales de este capítulo tan importante en el conocimiento de todo pediatra.

  

El Dr. Bolívar Guillén impresiona por la sencillez en que aborda los conceptos genéticos que explican desde el DNA, hasta el genoma humano, sin olvidar las aplicaciones clínicas del análisis de cromosomas, en donde se abarca los trastornos de diferenciación sexual, citogenética del cáncer entre otros muchos temas de aplicación práctica y de la mayor actualidad; mas aún, aborda los aspectos genéticos del crecimiento y desarrollo El Dr. Mendoza Morfín describe la actividad hormonal durante el crecimiento y desarrollo desde la etapa intrauterina, semana a semana los cambios y la maduración del embrión.

  

Después del Dr. LC Vélez describe el desarrollo neurológico del niño, también abarcando desde el embrión hasta el RN, lactante, escolar hasta el adolescente. Difícilmente este capítulo podrá dejar de ser leído por el pediatra en cualquier etapa de su formación.

Y así el crecimiento y desarrollo del niño se va describiendo paso a paso desde la concepción hasta la adolescencia, tanto anatómica como funcionalmente, para el sistema cardiovascular, aparato respiratorio, el tubo digestivo, por la Dra. Séller. Hasta que se integra todo en la tercera sección en el crecimiento y desarrollo, capítulo escrito por el Dr. Mendoza Morfín y el Dr. Andrade. No se deja fuera los conocimientos del desarrollo psicomotor del niño. Y la valoración del crecimiento y desarrollo, los factores que lo modifican y hasta dónde llegan las variaciones normales de este desarrollo en el niño sano. 

 

La cuarta sección las etapas pediátricas, deja atrás la mera descripción y alcanza los aspectos prácticos de la atención del niño.

Enfrenta otro aspecto de las distintas fases del niño... la atención integral de la mujer embarazada, el nacimiento, parto o cesárea, atención integral del niño al nacer (muy distinto de atención del recién nacido sano) y del recién nacido inmediato a la semana y durante los primeros 28 días de vida desde el sueño e higiene hasta el recién nacido en estado crítico y la determinación del sexo, la recepción del niño en el ambiente familiar etc. En la misma forma aborda al lactante, preescolar,  escolar  y adolescente, descrito con toda la experiencia de la Dra. Enriqueta Sumano.

  

La quinta parte habla nada menos que de la Alimentación del niño y se va desde la digestión, la absorción y el metabolismo de los alimentos descrito por el Dr. Mancilla, hasta la evaluación de la condición nutricia, tanto clínica como bioquímica. Preguntas cuyas respuestas no se encuentran fácil se responde en estos capítulos escritos por el Dr. Xavier Novales. 

 

La sexta parte, Las emociones del niño, en la familia, en la escuela, con su compañeros, con el pediatra, excelente apartado que explora terrenos muy oscuros para el pediatra. Esta y la siguiente fase del libro, la séptima y octava, son fascinantes, ya que analizan el juego (metáfora de lo real en buscas del placer, acción que se desarrolla sin interés material), El niño que juega; será el adulto que pensará. El deporte, los juguetes, las competencias y entrenamiento, y el efecto sobre el crecimiento y desarrollo. Son conocimientos indispensables para el pediatra. Pero es inútil hablar del niño si no se habla de la familia, funciones de la familia, tipos de familia, dinámica familiar, son tan sólo algunos de los excelentes temas que son tratados por varios autores, entre ellos la maestra Dra. Elodia Gómez Castañon. 

 

Después de recorrer el niño y su entorno, en esta misma sección en donde participan las doctoras Deras y Gómez, llegamos a la décima parte El niño y el trabajo, que se extiende desde los aspectos legales, jurídicos, hasta los porqués y el tipo de labores que se han impuesto al niño en la actualidad. Este capítulo va de la mano con el undécimo, el importantísimo capítulo del Niño de la calle, tratado por varios autores, entre los que se encuentra el Dr. Díez de Pino que ejemplifican con escenas y fotografías la gran tragedia social que esto implica como carga que debemos resolver y problema ante el cual no podemos permanecer indiferentes. 

 

¿Cómo es la historia clínica pediátrica? ¿Qué características, cómo captar los datos que el crecimiento y desarrollo nos ofrece, cómo evitar factores de riesgo y desviaciones de lo normal, cómo prevenir enfermedades? De esto trata la parte trigésima. Este capítulo indispensable, escrito con toda claridad analítica y propositiva, en su segunda sección de vacunación deberá ser actualizado en la muy cercana segunda edición, ya que entre lo que se escribió y los avances vertiginosos que hemos vivido en los últimos tres años en el terreno de las inmunizaciones le da discrepancia con la revolución que se vive en este terreno. Me atrevo además a sugerir en esta parte falta el capítulo muy importante de prevención de accidentes: 

 

La siguiente sección trata sobre técnicas y procedimientos en pediatría, que básicamente es puericultura, dirigido en forma muy inteligente por el Dr. Julio Ballesteros. Las últimas dos secciones redondean la obra soberbiamente con la formación del pediatra y el pediatra mismo. 

 

El exordio, escrito con su característica fineza de lenguaje por el maestro Silvestre Frenk, le augura larga vida a esta obra.

Es el esfuerzo de muchos médicos de muchas partes, hospitales y universidades, y de otros profesionales, sicólogos siquiatras, nutriólogos, maestros, etc., que se conjuntaron bajo la guía de los doctores Escobar, Espinoza y Moreira, para dar a luz un trabajo que seguramente se convertirá en texto obligado para los pediatras en formación.

  

Pero me disculpo al decir esto porque al ver los nombres de muchos de los grandes maestros de mi Hospital, los doctores Carlos Amaiz Toledo, Eduardo Álvarez Vázquez, Enrique Espinoza Huerta, Emilio Escobar Picasso, Mauro Nono Moreira, Miguel Ángel Andrade, Aparicio Frías, Armando Ayala, Solange Séller Roussant, Roberto Quintero, Benjamín Moreno Gómez,. Julio Ballesteros del Olmo, Ricardo Barreiro, Juan Calderón, Oscar Carpio, Villalobos, Laura Cardán, Deras, José Estrada, Mario Flores Pérez, Hernández Basaldúa, Sergio Jara del Río, López Horsman, López Cortes, Mc Kinney, Martínez Procel, Pedro Zúñiga, Xavier Novales entre muchos otros, no puedo menos que decir que es un logro que los autores han hecho para el Hospital General La Raza y para la pediatría Mexicana. Máxime cuando vemos profesores invitados de la talla de silvestre Frenk, Armando Garduño, Gamboa Marrufo, Bolívar, Armando Mancilla, Arturo Gaytán, Franco Vázquez, Gómez Barreto. Es un libro muy ambicioso, de consulta constante un texto para el pediatra en formación, tiene datos que siempre se podrán consultar y capítulos que deben actualizarse con prontitud, es un gran compromiso para los autores mantenerlo actualizado. 

 

Coordinar a mas de 200 coautores es una labor titánica, la labor editorial es exhaustiva, el libro excelente. Felicidades a los autores.

  

 

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Mensaje del Presidente de la Sociedad Mexicana de Pediatría, A.C.

DR. REMIGIO A. VÉLIZ PINTOS

Presidente

 

 

LA SOCIEDAD MEXICANA D PEDIATRIA, LA primera sociedad científica de especialidad médico- social, una de las pioneras en iberoamérica, se fundo en la primavera de 1930. hubo un hombre, el Dr. Isidro Espinosa y de los Reyes,  quien supo marcar el rumbo y dar origen a tan prestigiada agrupación. En sus inicios fue llamada Sociedad Mexicana de Puericultura, y nueve años más tarde, el 22 de julio de 1939, la asamblea aprobó por mayoría absoluta de votos cambiar su nombre por el de Sociedad Mexicana de Pediatría, como se le conoce hasta la actualidad. 

 

Llegó el otoño de 1930 la Revista Mexicana de Puericultura, ahora Revista Mexicana de Pediatría, publicada por iniciativa del Dr. Alejo Z. Calvo . fungió en esa época como Director editorial el Dr. Anastasio Vergara, profesor de la Escuela Nacional de Medicina.

La entonces Revista Mexicana de Puericultura comprendía diversas secciones, como las de eugenesia, higiene prenatal, higiene postnatal, alimentación infantil y previsión social, entre otras. Su primer número tuvo el mérito de no haber importado ideas del extranjero, y en el primer volumen de su publicación apareció un índice con 40 artículos originales, todos ellos de médicos mexicanos relacionados con diversos tópicos de la pediatría nacional. 

 

Hoy en día, la revista Mexicana de Pediatría ha consolidado 70 años de intensa actividad, habiendo editado hasta el momento 68 volúmenes con un aproximado de 2,80 artículos que han ofrecido grandes y valiosas aportaciones, constituyéndose como medio de difusión científica de la pediatría nacional. 

 

Para consolidar y mantener el liderazgo de la Revista Mexicana de Pediatría y de la Sociedad Mexicana de Pediatría, se ha requerido a lo largo de todos estos años de la enjundiosa participación de los 55 presidentes, con sus respectivas mesas directivas, y de sus 13 directores editoriales. Continuando por el sendero de los retos y los triunfos, 9 de mayo de 1931 se realizó el primer aniversario de la Sociedad Mexicana de Pediatría. Fungieron como organizadores de este acontecimiento renombrados galenos, entre ellos los doctores Alfonso Ochoa, Rafael Silva y Mario A. Torroella, quien por cierto fue el primer presidente de nuestra agrupación. 

 

Un hecho relevante que se menciona dentro de la historia de la Sociedad Mexicana de Pediatría, es la adquisición de un local propio que se logró hasta 1968, y está ubicado en la colonia Roma Sur, mismo que ha sido sede durante 32 años, y bajo el cobijo de su techo se han realizado un sinnúmero de valiosas y múltiples reuniones académicas. 

 

24 años después de ser adquirido el loca, en 1992 durante la presidencia del Dr. Jesús Tristán López, fue completamente remodelado. Cuenta en la actualidad con oficinas, sala de juntas, aula con aire acondicionado, biblioteca y área de recepción.

La reciente adquisición de otras computadoras con impresora, ha hecho posible disponer de una videoteca al servicio de todos los socios activos. 

 

En el rubro académico la Sociedad Mexicana de Pediatría ha impartido, desde sus inicios hasta la actualidad, más de 500 cursos nacionales e internacionales, con la participación de más de 700 profesores de gran renombre en la pediatría nacional y un aproximado de 100 profesores extranjeros de los continentes europeo y americano. 

 

Gestiones administrativas recientes lograron que médicos pediatras mexicanos acudirán a la Cleveland Clinic Fundation, gozando de bolsas viajeras, con duración de cuatro meses; asistieron a diferentes áreas de las especialidades pediátricas como neurología, gastroenterología, cardiología y medicina crítica, entre otras. 

 

Este marco de referencia hace de la sociedad Mexicana de Pediatría una sociedad con historia, renombre y respaldo académico, una sociedad que pese a la difícil situación económica que prevalece en el país, ha sabido salir adelante, gracias al esfuerzo de todos los que constituyen en la comunidad médica pediátrica, a la participación activa de sus socios y el apoyo de los laboratorios farmacéuticos y compañías afines en interés por los niños.

 

El presente 

Los esfuerzos de la sociedad siguen inspirados en el espíritu que impulsó su nacimiento. Se continuará con las actividades académicas, organizando cursos nacionales e internacionales, entre ellos el IV encuentro Internacional de Temas Selectos de Neonatología. Se impartirá el Primer Curso de Reanimación Cardiopulmonar Avanzada (PALS), en el que participan pediatras mexicanos y profesores extranjeros, así como el VI Encuentro Internacional de Medicina del adolescente, con la participación de profesores de Estados Unidos, Chile y Argentina. 

 

Se continuará con actividades académicas en el aula de la sociedad Mexicana de Pediatría, que el este, que en este año han versado sobre tópicos de las subespecialidades pediátricas. 

 

Se tiene contemplado conseguir el apoyo necesario para nuevas bolsas viajeras a fin de que los socios activos continúen adiestrándose en el extranjero. Para este propósito se cuenta con el apoyo de hospitales localizados en Birmingham, Alabama, Los Ángeles y Miami.

Se establecerá una biblioteca electrónica, en donde la información de las principales revistas médicas pediátricas podrá ser consultadas en disquetes, además de dar las facilidades que ofrece el correo electrónico por Internet y el sistema actualizado de Medline. También contará con los principales libros de especialidades pediátricas. Durante la presente gestión se tratará de impulsar en forma relevante la labor social que la sociedad mexicana de Pediatría debe ejercer a favor del niño de la calle o aquel que requiera ayuda alimentaría, o beca para estudio. 

 

Compañeros médicos:

La Sociedad Mexicana de Pediatría tiene una filosofía de trabajo que se basa en la creatividad, el respeto, la visión al futuro y la calidad en el trabajo, para comprometerse e involucrarse en la solución de problemas, y lograr el éxito. Pensamos que el éxito es un compromiso con el triunfo. 

 

Al cumplir 70 años la Sociedad Mexicana de Pediatría, A.C., se puso como meta tener un Centro de Reanimación Avanzada Pediátrica, para impartir los cursos de reanimación Avanzada Pediátrica y reanimación Básica.

Hoy en día en México cuenta con una población de 100 millones de habitantes, de los cuales 42% son menores de 18 años, es decir, 42 millones de niños y adolescentes. La Sociedad Mexicana de Pediatría cumple 70 años de actividades académicas que tienen como objetivo final mantener la actualización y capacitación de los médicos pediatras y de los profesionales responsables de la salud del niño en México.

 

El cumplimiento de este objetivo se realiza a través de cursos de actualización y avances científicos en la pediatría que incluyen el adolescente, puericultura, medicina interna, bioética, terapia intensiva pediátrica y neonatología.

En los últimos años se ha cobrado conciencia de la repercusión que puede tener el paciente pediátrico que se pone grave en su domicilio, escuela, en la calle o cualquier escenario por no recibir una reanimación inmediata si deja de respirar o deja de trabajar su corazón.

La American Heart Asociation y la Fundación Interamericana del Corazón en Estados Unidos, junto con la Academia Americana de Pediatría, han desarrollado cursos que permiten un sistema homogéneo y técnicas específicas para la reanimación del niño en estas condiciones críticas. 

 

Estos cursos tienen dos versiones: una es el curso de Reanimación Básica que debe darse a población abierta a todas las personas responsables del cuidado de los niños como son los padres, los maestros, los educadores y cualquier persona que tenga a su cargo el cuidado del niño; y el segundo es el curso de Reanimación Avanzada que se imparte a loa médicos pediatras o de cualquier especialidad que se dediquen a atender a niños.

 

Actualmente se ha formado en México a solicitud de la Fundación Interamericana del Corazón, el Consejo Nacional de Reanimación que preside el Dr. Alfredo Sierra Unzueta. La Sociedad Mexicana de Pediatría como parte de este consejo ha venido realizando estos cursos taller de Reanimación Básico como Avanzado desde hace cuatro años. 

 

La conciencia que se ha cobrado en la necesidad de tomar estos cursos por los médicos, se ha manifestado con la evolución histórica de la Sociedad Mexicana de Pediatría con los tres cursos que se dieron en 1996 y que ahora se tienen doce programados para este año y cuatro básicos, no sólo a médicos de la ciudad de México sino también se han dado en Chihuahua, Monterrey, Cozumel, Pachuca, Veracruz y Acapulco. La población a cubrir es muy grande y obliga a que a través del Consejo Nacional de Reanimación se formen los centros de capacitación en reanimación. 

 

El consejo nacional de Reanimación designado a la Sociedad Mexicana de Pediatría como centro Nacional de Capacitación en Reanimación, la que a su vez ha preparado instructores en las ciudades mencionadas para formar los sitios de adiestramiento.

Los cursos son tipo taller en donde se enseña y practica la reanimación en maniquíes que representan las distintas edades, lo que significa un alto costo de personal y de transportación de maniquíes que nos ha llevado a considerar la necesidad de crear un Centro de Reanimación Nacional de Adiestramiento en Reanimación en Pediatría. Para ello hemos contemplado la adquisición de un local, mobiliario, instrumental, material y equipo que tiene un alto costo, por lo que requerimos de la participación de las empresas e instituciones que se interesen e identifiquen con la enorme responsabilidad que estos cursos significan en México para los niños.

No omito decir que un niño que deje de respirar por cualquier causa, por enfermedad o por accidente, actualmente en su domicilio no recibe ninguna atención antes de llegar al hospital, lo que puede significar la falta de oxígeno al cerebro po un periodo de 40 minutos o mayor. Cuya repercusión final puede ser el fallecimiento del niño que en México ocupa una de las diez primeras causas de muerte en los primeros 5 años de vida o la lesión cerebral con secuelas irreversibles que dan como resultado un individuo que se vuelve una carga para la familia y la sociedad, con el consecuente gasto moral y económico tanto para la familia y las instituciones. 

 

El propósito del Centro de Reanimación sería el impartir un curso taller cada semana, incluiría los cursos de Reanimación básica en Pediatría (para cualquier persona), Reanimación Avanzada en Pediatría, Reanimación en intoxicaciones y Reanimación en el paciente neurológico (para médicos).

 

Con esta idea en mente queremos en primer lugar ofrecerles un curso taller de Reanimación Básica para las personas interesadas de su empresa o institución. 

 

Como segunda propuesta queremos invitarles a que se unan a este proyecto que tiene repercusiones tan importantes para la niñez, con la participación de un donativo que permita la adquisición del inmueble adyacente que ocupa la Sociedad Mexicana de Pediatría (condominio) y que tiene un costo de 525 pesos. Por supuesto esta donación quedará como constancia grabada en una placa que se colocará en esta misma área, además de la publicación en los periódicos informado el inicio de estos proyectos y de la solidaridad que su empresa tuvo con la Sociedad Mexicana de Pediatría por esta donación altruista. El proyecto incluye además la adquisición del mobiliario, maniquíes, instrumental y equipo médico para los talleres. 

 

El programa se está desarrollando con 40 cursos, programas a cargo de instructores de reanimación en pediatría que incluyen grupos médicos de las principales instituciones pediátricas del país, tanto del área metropolitana como de provincia que se han desarrollado como instructores dentro de este mismo programa de la Sociedad Mexicana de Pediatría.