FORO PEDIATRICO

Tomo 1 No. 2 Abril - Junio 2000

Mensaje del Presidente · Avances en Enterocolitis Necrotizante Neonatal · Aspectos Relevantes de la Encefalopatía Hipóxico-Isquémica · La Asociación Informa · Resúmenes Bibliográficos

 

   

 

Mensaje del Presidente

   

Dr. EDUARDO ÁLVAREZ VÁZQUEZ

Para la Asociación Mexicana de Pediatría, A.C., es motivo de orgullo sumar a los logros alcanzados durante el primer año de gestión actual durante el primer año de gestión de la actual Mesa Directiva, la adquisición de una página Internet, la cual nos permite que nos incorporemos a los significativos avances que la humanidad ha experimentado en los campos de la comunicación.

 Nuestra página se encuentra ubicada en el portal  de Medinet, el sitio electrónico más selecto y específico de las más renombradas sociedades y asociaciones médicas de nuestro país. Contamos así con una vía más de comunicación con nuestros socios y amigos y, por tanto, con mejores posibilidades de brindarles servicio y apoyo. La dirección electrónica es: www.medinet.net.mx

Los beneficios que nos proporciona este novedoso medio de comunicación son múltiples. Nuestros socios y amigos podrán conocer nuestros objetivos, nuestra historia, la integración de nuestra Mesa Directiva y la relación de nuestros socios activos y afiliados a cada una de las agrupaciones pediátricas conforman la Asociación, y que la han hecho una organización representativa y líder de la pediatría mexicana.

Así mismo, en nuestra página encontrarán nuestros socios y amigos la información de las distintas actividades académicas que programa la Asociación, destinadas todas ellas a ofrecer a ofrecer al médico de nuestro tiempo la oportunidad de adquirir los más recientes conocimientos científicos de nuestra especialidad. Es la preocupación de la Asociación que en sus cursos, reuniones, asambleas, Congresos y talleres participen los más reconocidos y calificados profesionales nacionales y extranjeros. De esta forma, el médico pediatra adquiere los créditos necesarios para su certificación o recertificación, ya que invariablemente nuestras actividades cuentan con el aval y reconocimiento del Consejo Mexicano de Certificación en Pediatría. Por este medio electrónico podrán efectuarse las inscripciones a nuestros cursos y congresos, así como consultar los programas, ponentes, horarios, sedes y cualquier otra información relacionada con estos.

De todos es sabido que nuestra Asociación ocupa el primerísimo lugar en lo relacionado al número e importancia de las publicaciones médicas. Una muestra de ello es la publicación trimestral de nuestro órgano oficial Foro Pediátrico, cuyo primer número ha tenido una muy calurosa aceptación entre el gremio pediátrico del área metropolitana y del país en general. Su segundo número no será  excepción, dada la calidad y seriedad de su contenido y prestigio de los autores de los artículos puestos a su consideración. Capítulo relevante lo constituye los 12 libros de la serie Temas de Pediatría algunos de ellos en reimpresión, dado el interés despertado, todos los cuales podrán ser consultados en nuestra página electrónica.

A nuestros socios y amigos también ofrecemos la oportunidad de accesar a Medline, conocido banco de datos en donde podrán consultar las más prestigiosas revistas médicas nacionales y extranjeras de la especialidad así como las publicaciones de 20 años a la fecha. Por otra parte, también es posible consultar diversos datos relativos a la pediatría y establecer ligas inmediatas con las diferentes asociaciones médicas.

Este medio también servirá de enlace con gran cantidad de agrupaciones médicas nacionales y extranjeras, facilitando de esta forma la información destinada a una más completa capacitación del médico en los diversos campos de la profesión. Estos enlaces se hace factibles para con las distintas empresas que constituyen la industria farmacéutica con las que nuestra Asociación tiene convenios de cooperación científica.

Dado que toda la comunicación humana debe necesariamente tener como particularidad el de ser bidireccional, este medio brinda a nuestra Asociación la oportunidad de recibir de nuestros socios y amigos nacionales y extranjeros, los mensajes, comentarios, sugerencias,  opiniones,  aportaciones y noticias que tengan a bien  hacernos llegar, con la seguridad de que serán bien recibidas y atendidas en la medida de nuestras posibilidades.

Esta nueva aportación de la Asociación Mexicana de Pediatría a la comunidad pediátrica del país, ejemplifica parte del esfuerzo y de la capacidad de todos y cada uno de los integrantes de la Mesa Directiva que tengo el honor de presidir, quienes con su labor prestigian a las sociedades y asociaciones de las que proceden.

Reciban con afectuoso saludo de su amigo de siempre.  

  

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Avances en Enterocolitis Necrotizante Neonatal

DR. FERNANDO MOYA* Y DRA. MÓNICA CONTADOR**

*Departamento de Pediatría, División de Medicina Neonatal-Perinatal, Escuela de Medicina, Universidad de Texas-Houston,  **Departamento de Cirugía Pediátrica, Hospital Roberto del Rio, Santiago, Chile

 

 

Introducción

 

LA ENTEROCOLITIS NECROTIZANTE (ECN) ES una emergencia intra-abdominal que afecta mayoritariamente a recién nacidos (RN) prematuros durante su estadía en unidades de cuidados intensivos neonatales. Una proporción menor al 20% de los casos de ECN ocurren en RN de término. 1,2  Estudios multicéntricos han reportado una incidencia de ECN entre 0.3 a 2.4 casos/1000 RN vivos y una mortalidad por ECN que oscila entre 9% y 28%.3  Un estudio multicéntrico realizado en Estados Unidos que incluyó 2681 RN con peso <1500 g al nacer, reveló que la incidencia de sospecha de ECN (ECN grado I, según criterios de Bell et al)4  fue de 17.2%, mientras que la de ECN comprobada (ECN grado II y III de Bell), fue  de 10.1%. La prevalencia fue muy variable entre los distintos centros participantes y osciló entre 3.9% a 22.4%. La mortalidad en esta serie fue relativamente baja en RN con ECN grado I o II (9.7 y 7.6%, respectivamente), pero fue significativamente mayor de un 50% en aquellos con ECN grado III.5  Es muy probable que estas cifras estén en disminución actualmente en respuesta a varios factores. Por ejemplo, la incidencia de ECN comprobada en nuestro centro en Houston, Texas, es menor que dichas cifras (tabla 1). En Chile, la mortalidad reportada por ECN varía entre 5.5 y 50% de los RN con ECN, alcanzando la mortalidad  quirúrgica entre un 16 y un 90%.6,7,8

 

 

Tabla 1

Sobrevida e incidencia de ECN en neonatos nacidos en

Hermann Childrens´s Hospital

agosto 1998 - julio 1999

 

Peso de Nacimiento

501-750g

751-1000g

1001-1250g

1251-1500g

1501-1750g

1751-2000g

 

 

N

29

53

39

55

57

63

 

 

%Sobrevida

48

85

97

93

96

100

 

%ECN

10

0

5

4

0

0

 

 

 

Etiopatogenia

 

A pesar de innumerables estudios, la etiopatogenia de la ECN no está claramente establecida. Los factores aparentemente más importantes para el desarrollo de ECN están en la figura que incluyen: La inmadurez de la barrera mucosa intestinal producto de la prematurez; la presencia de bacterias, las que junto con sustratos metabólicos en el lumen intestinal pueden lesionar directamente la mucosa; y, finalmente, la isquemia intestinal.9

 

1. Prematurez

 

La prematurez es factor de mayor riesgo para ECN. A menor edad gestacional y peso de nacimiento, la incidencia de ECN aumenta. También, la edad postnatal en la que ésta se presenta está inversamente relacionada con la edad gestacional. La mayoría de los casos de ECN en RN de término ocurren durante la primera semana después del parto, mientras que los RN de pretérmino la presentan más tardíamente.5  Esto sugiriendo que los fenomenos perinatales implicados en la etiopatogénia de ECN como aquellos tipo hipóxico-isquémico, probablemente sea de menor importacia en RN de pretérmino. De hecho, en RN de término con ECN frecuentemente pueden identificar factores de riesgo como asfixia perinatal, enfermedades ardiovasculares, poligiobulia, dificultad respiratoria, uso de catéteres umbilicales, y shock o sepsis, entre otros. En cambio, en RN de pretérmino, la inmadurez del intestino y de los mecanismos de defensa del huésped, podrían jugar un rol más preponderante.

 

2. Hipoxia/isquemia

 

La hipoxia ha sido descrita como factor de riesgo en ECN. Sin embargo, la fisiopatología de la lesión en la mucosa producida por ella no está clara. A pesar de que no se ha podido demostrar una relación directa entre factores que producirían alteración de la circulación esplácnica y por ende hipoxia del intestino, y la ECN, exísten algunos hechos que la sugieren. En primer lugar, las zonas más afectadas por ECN son el íleon y el colon ascendente, las que corresponden a las áreas de transición entre la irrigación proveniente de las arterias mesentéricas superior e inferior. Además, los hallazgos histológicos del intestino de pacientes con ECN son, proncipalmente, necrosis de coagulación, inflamación y/o sobrecrecimiento bacteriano, sindo la primera el hallazgo más frecuente, lo que sugiere una etiología isquémica.10  Ratas recién nacidas alimentadas con fórmula enterar y que además han recibido un inóculo de klebsiella oral, desarrollan necrosis intestinal similar a la de ECN después de ser sometidas a hipoxia.11  

También se ha visto  que durante la digestión, el intestino neonatal del cordero tiene un consumo de oxígeno aumentado tanto en la extracción tisular de oxígeno como en el flujo sanguíneo. Este intestino tiene una resistencia vascular disminuída y un flujo sanguíneo aumentado comparado con animales adultos, pero no tiene la hiperemia postprandial descrita en éstos.12  El alto requerimiento intestinal de oxígeno lo haría más susceptible a la hipoxia.

Diversos estudios han intentado esclarecer si el óxido nítrico (ON) participa en la etiopatogenia de la ECN. El ON  es sintetizado a partir del aminoácido Larginina por medio de la ON-sintetasa (ONS). Existen al menos 2 tipos de ONS, una constitucional y una inducible. La  ONS constitucional se encuentra en células endoteliales, plaquetas, sistema nervioso central y periférico, y en la glándula suprarrenal. Las pequeñas cantidades de ON liberado por esta enzima actuarían regulando respuestas fisiológicas como vasodilatación, regulación del flujo sanguíneo y presión arterial, mantención de la barrera endotelial previniendo la filtración de fluidos y proteínas, y modulación de la inhibición plaquetaria, entre otras. La forma inducible de ONS sólo se produce en células activadas por citoquinas (macrófagos, fibroblastos, neutrófilos y células endoteliales). La principal acción conocida de ON producido por esta enzima es ser una molécula citotóxica para microorganismos y células tumorales. También podría tener un efecto en la hipotensión inducida por citoquinas y endotoxinas y en el daño tisular.13  La asociación de la hipoxia con la administración de endotoxina (lipopolisacárido (LPS)) produce necrosis intestinal en ratas, probablemente por activación de la ONS inducible, ya que la inhibición selectiva de esta enzima protege contra la lesión producida por ellos.14  El flujo sanguíneo es un estímulo para la liberación de ON en la arteria mesentérica de cerdos recién nacidos, manteniendo una resistencia vascular disminuída y un flujo sanguíneo intestinal aumentado y, por ende, una mayor entrega de oxígeno a nivel tisular.15

Sin embargo, los estudios en intestino neonatal de cerdos aportan datos contradictorios. Por una parte, el ciclo isquemia/reperfusión reduce la producción de ON en la arteria mesentérica de cerdos de 3 días de edad, pero la aumenta en los de 35 días.16  Por otro lado, en cerdos recién nacidos sometidos a neumotórax para crear codiciones de asfixia, los niveles intestinales de ON más bien aumentan durante a fase de asfixia y de reperfusión temprana.17  Será necesaria mayor investigación para determinar el rol que juega el ON en la patogenia de la ECN.

La producción de radicales libres de oxígeno en la fase de reperfusión del ciclo isquemia/reperfusión ha sido señalada como responsable directa del daño tisular a nivel intestinal. Ellos iniciarían la adhesión de los leucocitos al endotelio de las venas descrita en tejidos que han sido sometidos a isquemia y, posteriormente, reperfundidos. Estos radicales se pueden formar a travez de la enzima xantino-oxidasa (XO) o a partir de de fagocitos activados.18  Las enzimas superoxidismutasa (SOD), catalasa y glutation peroxidasa transforman estos radicales en H2O2 y peróxidos orgánicos. Todos estos factores están presentes en forma abundante en el intestino adulto. Estudios efectuados en animales adultos han demostrado que la  liberación de radicales libres de oxígeno, jugaría un rol importante en la lesión intestinal producida por el ciclo isquemia/reperfusión. Sin embargo, en cerdos recién nacidos (1 d hasta 1 m) no se detecta actividad de la XO, elevándose posteriormente.

En ellos la actividad de la enzima peroxidasa en los granulocitos del intestino es baja y aumenta progresivamente con la edad. Más aún, la actividad catalasa de la mucosa no está presente sugiriendo que, si bien el intestino neonatal tiene una capacidad limitada para producir radicales libres de oxígeno, la capacidad para detoxificarlos también está limitada.19  De hecho, el uso de antioxidantes como SOD humana previene la necrosis intestinal producida por el ciclo isquemia/reperfusión en asas de íleon de conejo.20  La presencia de lípidos, sobre todo ácidos grasos, en el lumen intestinal puede amplificar la lesión de iquemia/reperfusión en estos animales, siendo esta respuesta mayor en el intestino neonatal que en el del adulto.21  Esto relacionaría la hipoxia y alimentación, ambos factores implicados en ECN.

 

3. Alimentacion enteral

 

La alimentación enteral también parece ser importante en el desarrollo de ECN. Más del 90% de los RN con ECN han sido alimentados previamente. Más aún, se ha visto que la osmolaridad y volúmenes de las fórmulas enterales y, especialmente, los lípidos de la fórmula podrían jugar un rol en la aparición de ECN.

 

4. Infección

 

La colonización bacteriana también tendría un rol en ECN. El intestino del prematuro posee características que pidieran permitir el desarrolo de flora anormal. La menor acidez gástrica, los bajos niveles de enzimas proteolíticas, la escasa motilidad intestinal y la alteración en la composición de los carbohidratos de la barrera mucosa, podrían contribuir a diaminuir la defensa contra antigenos y bacterias intraluminales.9  Son numerosos los agentes relacionados con brotes epidémicos de ECN, como gérmenes Gram(-), clostridium, estafilococo coagulasa (-) y virus como corona virus, entre otros. No obstante, no se ha demostrado un microorganismo común en pacientes con ECN. También las endotoxinas como LPS, podrían ctivar el fenómeno inflamatorio si logran atravesar la pared intestinal.

 

5. Mediadores de inflamación

 

Numerosos mediadores de inflamación han sido relacionados, tanto en modelos animales como en RN humanos, con la etiopatogenia de ECN. Entre ellos están el Factor Activador Plaquetario (FAP), Factor de Necrosis Tumoral- a (FNT-a), Interlukina-1 (IL-1), Interlukina-6 )IL-6) y Endotelina-1 (ET-1).

EL FAP (1-0-alquil-2-acetil-sin-glicero-3-fosfocolina)(figura 1), es el mediador que ha sido sugerido con más frecuencia que participa en ECN. Es uno de los mediadores inflamatorios más potentes y actúa a concentraciones extremadamente bajas.22  La hipoxia eleva los niveles de FAP circulante en ratas e induce daño en la mucosa intestinal, el que es prevenido con antagonistas de FAP. Esta lesión del intestino inducida por la hipoxia es menos acentuada que en otros modelos de necrosis intestinal, sugiriendo una etiología multifactorial.23  La inyección de LPS, FAP y FNT-a a ratas adultas produce necrosis intestinal similar a la encontrada en ECN.24  Sin embargo, la necrosis intestinal secundaria a la inyección de FNT-a estaría mediada por FAP ya que puede ser prevenida al inyectar antagonistas de FAP.23  Probablemente el daño intestinal producido por FAP está relacionado co la activación de neutrófilos a nivel local. Si se inyecta FAP y LPS a ratas neutropénicas, la necrosis intestinal no se produce, sugiriendo que la depleción de neutrófilos las protegería del efecto del FAP.25  Más aún, el ON protegería contra el daño en el intestino de la rata producido por FAP probablemente mediante una disminución en la infiltración de neutrófilos.26

EL FAP es rápidamente inactivado a liso-FAP, por la enzima FAP-acetilhidrolasa (FAP-AH).27  Esta enzima está regulada hormonalmente. En ratas adultas tratadas con medroxiprogesterona o dexametasona (DEX) la actividad de FAP-AH plasmática se eleva, mientras que si se tratan con estrógenos, ésta disminuye.28  En ratas adultas jóvenes, el aumento de la actividad de FAP-AH plasmática producido por DEX protege contra la necrosis intestial inducida por la inyección de FAP en la aorta.29 Durante el embarazo, hay cambios sustanciales en la avtividad de esta enzima, tanto en la madre como en el feto. En  conejas preñadas durante la segunda mitad del embarazo, hay una disminución progresiva de la actividad de FAP-AH plasmática, para aumentar rápidamente inmediatamente antes del parto, y alcanzar, pocos días después, los niveles previos al embarazo.30  En mujeres embarazadas la actividad de FAP-AH plasmáticamente entre la 28-31 semanas de gestión es menor que a fines del tercer trimestre (37-40 semanas) y que en las no embarazadas.31,32  En fetos de conejo hacia el final del embarazo (día 21), estos niveles son menores comparados con los maternos, pero éstos se elevan previo al parto (día 30) al doble de los valores maternos, menteniéndose así por lo menos un mes después del nacimiento.30  La actividad de FAP-AH plasmática fetal humana en el tercer trimestre es menor que la materna y no varía al transcurrir el embarazo.32  Al tratar ratas preñadas al final del embarazo con DEX (0.2-1 mg/kg/dIM x 3 d), la actividad de FAP-AH plasmática fetal neonatal no varía pero, si ratas recién nacidas reciben Dex diréctamente, éta aumenta significativamente.33  Por ahora no hay datos de la actividad de FAP-AH plasmática de fetos o RN humanos expuestos a corticoides prenatales.

En estudios clínicos se ha visto que la actividad de FAP-AH plasmática en RN de pretérmino, es emnor que en los de término (<30 sem: 9.8 + 1.4 nmol/ml/min vs término: 19.7 + 2.9 nmol/ml/min) y que en adultos (53 + 6.1 nmol/ml/min).34  Esta actividad aumenta hasta las 6 semanas de vida donde alcanza niveles similares a los de adulto.35  Puesto que, RN de pretérmino con ECN tienen niveles FAP circulante mayores y una actividad de FAP-AH plasmática menor que los sin ECN,23  el menor podría constituir un factor de riesgo para el desarrollo o severidad de la ECN. Más aún, los niveles de FAP circulante en RN de pretérmino aumentan discretamente después de ser alimentados.36  Esto apoyaría que la alimentación enteral participaría en el desarrollo de ECN aumentado los niveles de FAP, entre otras cosas.

 

Áreas potenciales de prevención en ECN

 

Han sido variados los intentos para prevenir esta enfermedad. Fundamentalmente han estado orientados a mejorar las defensas intestinales, disminuir o prevenir la colonización anormal del tracto gastrointestinal e interrumpir la acción de mediadores de la inflamación. Sin duda la mejor forma de prevención en ECN es disminuir los partos de pretérmino.

 

A. Intervenciones en alimentación

1. Aliemntación enteral precoz: el uso del tracto intestinal en RN de pretérmino ha sido motivo de larga discusión. El incremento de ECN en los años 60, la aparición de la alimentación parenteral y la asociación hecha en esa época entre ECN y alimentación enteral, hicieron que la vía enteral prácticamente fuera abandonada. Sin embargo, se ha visto que la presencia de nutrientes en el lumen intestinal promueve la maduración de la actividad motora del intestino del RN de pretérmino cuando se compara con la de quellos RN que sólo han recibido volúmenes similares de agua.37  Más aún, estudios ramdomizados y controlados en RN < 1500 g han demostrado que si éstos reciben una almentación enteral temprana, la toleran mejor y presentan un mejor incremento en el peso,38  inclusive aquellos RN críticos que requieren de ventilación mecánica.39  A pesar de que con la aliemntación precoz no se ha visto un aumento en ECN en estos RN, desafortunadamente tampoco se ha demostrado que esta intervención la prevenga.

2.Uso de leche materna: el efecto protector de ECN de la leche materna se ha dmostrado, tanto en enimales como en humanos. En un estudio multicéntrico y prospectivo en RN de pretérmino alimentados con leche materna, la incidencia de ECN fue 6-10 veces menor que en los aliemntados con fórmula exclusivamente, y 3 veces menor que en aquellos alimentados con fórmula y leche materna como suplemento, demostrándose un efecto protector eín cuando es usada como suplemento.40  Numerosos factores participarían en esta protección,41  como la presencia de inmunoglobulinas, especialmente Ig-A. Se ha visto que en RN de pretérmino alimentados con fórmula enteral a los cuales se les administró IgA-IgG (600 mg/d x 28 días) oral profiláctica, la incidencia de ECN disminuyó.42  Sin embargo, este estudio no ha sido reproducido.

También se ha demostrado la presencia de FAP-AH tanto en la leche humana como en la de otras especies. La presencia de esta enzima podría jugar un rol en la prevención de ECN,43 sin embargo, esto no ha sido comprobado. La mayor actividad de FAP-AH se encuentra en la leche de medres con parto de pretérmino (33-36 semanas). A medida que avanza la lactancia, la actividad de FAP-AH en la leche de término disminuye, mientras que la de pretérmino se mantiene alta, llegando a ser 5 veces más alta que la de término, 2 semanas después del parto.44

3. Acidificación de la aliemntación enteral: se ha sugerido que exites una relación entre la hipoclorhidria gástrica del RN de pretérmino y la colonización del intestino con flora anormal. En un estudio randomizado y doble ciego, 34 RN de pretérmino cuya alimentación fue acidificada (0.01-0.02 ml de HCI 1 N/ml de leche materna o fórmula), la incidencia de colonización gástrica y de ECN fue menor que el grupo control. No obstante, fue necesario disminuir el aporte de HCI en 24% de los RN que recibieron alimentación acidificada , por presentar acidosis metabóloca, aún cuando ésta también se vio en 11% de los controles.45  Son necesarios mayores estudios para poder asegurar la afectividad y la seguridad de esta terapia en la prevención de ECN.

 

B. Uso de corticoides

Son múltiples los indicadores que los corticoides tendrían un papel en la prevención de esta enfermedad. Al administrar cortisona prenatal a ratas preñadas, disminuye la probabilidad de ECN en las crías, cuando éstas últimas son sometidas a estímulos hipóxicos repetidos y aliemntadas en forma artificial.46  Cuando ratas recién nacidas pretratadas con hidrocortisona intraperitoneal (2 veces/d x 4 d) y que además reciben FAP por la misma vía, se onserva que los niveles de enzimas digestivas (lactasa y maltasa) aumentan mientras que los de XO y mieloperoxidasa disminuyen, y que además están protegidas contra el daño intestinal producido por el FAP. Los corticoides en este modelo actuarían a dos niveles: madurando el intestino, demostrado por la elevación de enzimas digestivas; y. sdemás, disminuyendo la capacidad de proucir radicales libres de oxígeno al disminuir la acción de la XO y la de los neutrófilos.47  Probablemente los corticoides también actúen a otros niveles en la prevención de la ECN, como disminuyendo la permeabilidad de la barrera intestinal a las macromoléculas,48 y regulando a los mediadores de la inflamación. En ratas adultas jóvenes, al pretratarlas con corticoides con el fin de elevar la actividad de FAP-AH plasmática, se previene la lesión intestinal producida por la inyección intraaórtica de FAP.29  Lo mismo ocurre en ratas recién nacidas que en DEX inmediatamente después de nacer.33 La  elevación en la actividad del FAP-AH plasmática podría explicar, en parte, su efecto protector.

La experienci en humanos con el uso de corticoides para prevenir ECN es limitada. En un estudio colaborativo, randomizado y de doble ciego, en RN de madres que recibieron corticoides prenatales (DEX 5 mg c/12 hrs x 4 dosis) para acelerar la maduración pulmonar fetal, la incidencia de ECN diaminuyó significativamente comparados con RN controles.48 En un metaanálisis de los estudios controlados de corticoides prenatales y su relación con ECN, sólo dicho estudio logró demostrar una disminución de ECN. Sin embargo, hay que destacar que los otros estudios carecen del número suficiente de casos con ECN para sacar concluciones valederas.49  Halac et all  , trataron RN de pretérmino no expuestos a corticoides prenatales y considerados de alto riesgo para desarrollar ECN (asfixia severa y resucitación) con altas dosis de DEX (2 mg/kg/dosis c/12 h x 7 d) durante la primara semana de vida. En ellos la incidencia de ECN también disminuyó significativamente comparada con el grupo control, aunque ambos grupos tuvieron una mayor incidencia de ECN que la observada en RN cuyas madres recibieron corticoides antenatales para obtener maduración pulmonar fetal.50 Esta experiencia no ha sido repetida. Los estudios de corticoides postnatales administrados durante las primeras semanas después del parto para prevenir problemas pulmonares crónicos, no tienen suficientes casos de ECN para sacar conclusiones claras. Más aún los estudios de corticoides en RN con displasia pulmonar establecida, tampoco han demostrado disminución en la incidencia de ECN.

 

C. Otras terapias

1. Uso de antagonistas de los mediadores de la inflamación: ya que varios mediadores de inflamación podrían participar en los distintos mecanismos que producirían ECN, un área muy activa de investigación ha sido orientada a identificar compuestos que pudieran disminuir su acción. El FAP actúa a través de receptores celulares específicos y se han descrito varios compuestos antagonistas a este nivel,51 los cuales pueden prevenir la lesión intestinal inducida por él en ratas.23 En europa los antagonistas de FAP han sido probados en voluntarios adultos en estudios de asma,52 pero no han sido usados para prevenir ECN en RN humanos.

2. Uso de antioxidantes: antioxidantes, como SOD bovina, se han usado en estudios de prevención de displasia broncopulmonar en RN de pretérmino.53 A pesar que la administración de SOD  humana a conejos, ya sea por vía enteral o parenteral, proviene de la lesión intestinal producida por el ciclo isquemia/reperfusión,20 aún no hay estudios en RN humanos con ECN.

 

Resumen

 

La etiopatogenia de la ECN parecira ser multifactorial. Múltiples elementos estarían relacionados o actuarían en conjunto para producirla. Es probable que existan dos formas distintas de ECN: la del  RN en pretérmino y la del de término, en las cuales estos factores etiológicos tendrían distinta preponderancia. En el primer caso, la prematurez con inmadurez del intestino y de la respuesta inmune, jugaría un rol fundamental, mientras que en el segundo, los fenómenos hipóxicos tendrían mayor relevancia. A pesar de estudios que sugieren que los mediadores de la inflamación, especialmente  FAP, participan en la etiopatogenia de la ECN, los datos en humanos son insuficientes para saber si esto es causa o efecto dentro de esta patología. Finalmente, es necesario mayor investigación para entender mejor la etiopatogenia de ECN ya que apartir de ésta podrían surgir métodos de prevención o alternativas para mejorar el tratamiento de RN con ECN.

 

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